¿Cuál es la eficacia y valoración probatoria que revisten los libros de contabilidad en un proceso contencioso tributario?

¿Cuál es la eficacia y valoración probatoria que revisten los libros de contabilidad en un proceso contencioso tributario?

A este interrogante se enfrentó la Sección Cuarta del Consejo de Estado al resolver en sede de apelación una demanda promovida contra una liquidación oficial de revisión proferida por la DIAN.

En este caso el máximo tribunal de lo contencioso administrativo estudió, entre otras, si en la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios del año gravable 2009 presentada por la demandante estaban demostrados con documentos idóneos los pasivos cuestionados (o no).

Consideraciones del Consejo de Estado

La Sala inició recordando que aun cuando el artículo 772 del Estatuto Tributario establece que los libros de contabilidad del contribuyente constituyen prueba a su favor cuando se llevan en debida forma, 

el numeral 4 del artículo 774 ejusdem precisó que serán prueba suficiente, siempre y cuando no hayan sido desvirtuados «por medios probatorios directos o indirectos que no estén prohibidos por la ley».

Acorde con lo anterior, el artículo 781 del Estatuto Tributario prevé que la contabilidad se debe presentar en las oportunidades en que la autoridad fiscal la exija, y que el contribuyente que no exhiba sus libros, comprobantes y demás documentos contables, no podrá invocarlos posteriormente como prueba a su favor, y tal hecho se tendrá como indicio en contra.

No obstante, el mismo artículo no impide que el contribuyente presente los documentos que demuestran los costos, deducciones, descuentos y pasivos con posterioridad al momento en que le fueron exigidos, ni exime a la autoridad fiscal de valorarlos bajo el supuesto de existencia de un indicio en contra para establecer su procedencia, pues prevé la posibilidad de que el interesado «los acredite plenamente».

Luego entonces, de conformidad con lo anterior,

cuando el contribuyente allegue posteriormente esa prueba y la alegue “a su favor”, deba valorarse, pero sin olvidar que existe un indicio en contra. En estricto sentido, la norma no restringe que la prueba se presente con posterioridad. Tan es así que la norma permite que el contribuyente pueda acreditar “plenamente” los correspondientes costos, deducciones, descuentos y pasivos».

Así pues, la eficacia probatoria de los libros de contabilidad no es absoluta, ya que está sujeta a la verificación de la autoridad fiscal, quien en desarrollo de sus facultades de fiscalización puede solicitarla y, si es del caso, desvirtuarla a través de medios de prueba directos o indirectos que no estén prohibidos por la ley.

Consulte aquí el documento: CE S4 – libros contables – HM