Es justificado el despido de trabajador que manifiesta desear la muerte al presidente de la empresa a través de WhatsApp

Es justificado el despido de trabajador que manifiesta desear la muerte al presidente de la empresa a través de WhatsApp

La Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia conoció del caso de un trabajador que alegaba haber sido despedido sin justa causa, entre otras porque a través de un grupo de WhatsApp conformado por varios empleados de la empresa había enviado el siguiente mensaje:

Con el favor de Dios que es grande y poderoso a caerse un helicóptero de esos con toda su infinita misericordia para ver si el Sr Ricardo Gaviria se entierra junto con los que lo aman.

Aun cuando el trabajador negó ser el autor del mencionado mensaje, la empresa “le comunicó su decisión de dar por finalizado el contrato de trabajo, motivada en el supuesto mensaje que envió”. 

Consideraciones de la Corte Suprema de Justicia

Desde el punto de vista probatorio, para la Corte Suprema de Justicia al trabajador le correspondía probar que efectivamente le manipularon su móvil para crear en mensaje en comento y remitirlo al grupo de WhatsApp sin su autorización.

[E]llo por ser el dueño del equipo y responsable del mismo; así que si se presentó alguna manipulación, como afirma en los descargos, estaba en el deber de demostrarla, lo que no hizo.

De otra parte, al analizar el contenido material del mensaje en discusión, para la Sala

es innegable que desear que el helicóptero donde viaja el presidente de la compañía se caiga para que este muera con los que lo aman, constituye un maltrato o agravio del trabajador en contra de su empleador y su familia, previsto en la normativa (…) como justa causa para dar por finalizado el contrato de trabajo, que además está calificada como una conducta grave en el reglamento interno de trabajo.

Lo anterior con fundamento en el literal a) numerales 2, 3 y 6 del artículo 7° del Decreto 2351 de 1965, que modificó el artículo 62 del Código Sustantivo del Trabajo.

Precisamente sobre este punto, el maltratamiento de palabra u obra como justa causa de despido en el cumplimiento de las labores o fuera del servicio por parte del trabajador contra el empleador o los miembros de su familia, la Corte recordó que en sentencia SL del 27 noviembre de 2000 (radicación 14705) se adoctrinó que:

[….] en el C.S.T se contemplan obligaciones para el empleador relativas a respetar y proteger la dignidad personal del trabajador (arts 57-5 y 59-9) y si no se incluyó una específica atinente al buen trato en general, sin duda ella se deriva con toda claridad del hecho de configurar justa causa para terminar el contrato de trabajo por parte del trabajador, el maltrato inferido por el patrono contra éste o los miembros de su familia dentro o fuera del servicio, o inferido dentro del servicio por los parientes, representantes o dependientes del patrono con el consentimiento o la tolerancia de éste (Dcto 2351 de 1965, art 7-literal b., ordinal 2)

Ahora bien, no se remite a duda que el maltratamiento a que aluden las pruebas referidas debe entenderse en su sentido usual, valga decir, como acción y efecto de maltratar o maltratarse o sea tratar mal a uno de palabra u obra y es de advertir también que el maltrato inferido por el trabajador dentro del servicio, es decir, en las labores o en aspectos inherentes a las mismas y aquel en que incurra el patrono en cualquier circunstancia, no requiere del ingrediente de gravedad para que configure justa causa de despido, cosa que si exige la ley en el evento de que el maltrato ocurra fuera del servicio por parte del empleado.

Y debe aclararse que a los contratantes, y particularmente al trabajador, les asiste la obvia posibilidad jurídica y humana de pedir, reclamar o exigir en modo respetuoso sus derechos, pero si bien es dable entender que pueden hacerlo en tono firme o incluso enérgico, en modo alguno es admisible que utilicen la descortesía, el agravio o lo burlesco.

Bajo este panorama para la Corte Suprema de Justicia resulta claro que no es dable que quien hace parte de la empresa por ser uno de sus trabajadores esté anhelando que la cabeza de la misma tenga un accidente y muera junto con su familia, pues ese tipo deseos expresados a través de una manifestación digital a sus compañeros de trabajo reflejan la total falta de consideración, respeto y lealtad para con sus superiores (elementos fundamentales en el desempeño de las relaciones laborales).

En este asunto no hay duda que el accionante incurrió en una conducta indecorosa, reprochable y de malos tratamientos contra el presidente de la compañía y su familia, que lesiona su dignidad, al enviar el mensaje de datos o chat: «Con el favor de Dios que es grande y poderoso ha caerse un helicóptero de esos con toda su infinita misericordia para ver si el señor Ricardo Gaviria se entierra junto con los que lo aman», por lo que el elemento subjetivo exculpatorio de que habla la jurisprudencia no se presenta en el sub judice.

En consecuencia, ante la existencia objetiva del hecho que configura la falta grave, el empleador podía proceder al despido, que es justo (…).

Consulte el documento aquí :

CSJ-SCL-EXP2021-N84167-SL1114_Sentencia_20210324