Empleadores no pueden excusar el incumplimiento de las obligaciones de protección y seguridad en el obrar lógico ni en el instinto de supervivencia de sus trabajadores: Corte Suprema

Empleadores no pueden excusar el incumplimiento de las obligaciones de protección y seguridad en el obrar lógico ni en el instinto de supervivencia de sus trabajadores: Corte Suprema

La Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia explicó que la obligación de brindar seguridad y protección, que las leyes del trabajo imponen a los empleadores, se traduce en el suministro y acondicionamiento de instalaciones y equipos de trabajo que garanticen a plenitud la seguridad y salud de los operarios. Recordó la Sala que en sentencia CSJ SL10194-2017, la Corte adoctrinó que:

cabe destacar que esta Sala, en muchedumbre de sentencias, ha dicho que no puede perderse de vista que la obligación principal del empleador es la de proporcionar protección y seguridad a sus trabajadores, (art. 56 Código Sustantivo del Trabajo), de suerte que estos cumplan su labor en las mejores condiciones posibles que les garanticen al máximo, su integridad y su salud. Y si bien es cierto que de parte del asalariado existe el deber no solo de realizar los trabajos encomendados “de acuerdo con las órdenes e instrucciones particulares o concretas impartidas por el patrono”, sino “de observar con una diligencia y cuidado las instrucciones y órdenes preventivas de accidentes”, estos deberes no excluyen, sino muy por el contrario suponen por parte del empleador, “procurar a los trabajadores locales apropiados y elementos adecuados de protección contra los accidentes y enfermedades profesionales en forma que se garanticen razonablemente la seguridad y la salud”.

Al respecto, la Sala reiteró que la obligación de los empleadores se incrementa aún más en los casos en que las labores específicas de los trabajadores o algunos de ellos impliquen relación directa con determinados elementos de peligro. Un adecuado desarrollo de dicha obligación implica la adopción de toda clase de cautelas “que ninguna es excesiva”, pues la exposición a los riesgos, así sea remota y meramente circunstancial, exige el despliegue de aquellas en forma cabal y completa, ya que de lo contrario, aparece comprometida la responsabilidad de quien debió proveerlas. Así las cosas,

el empleador no puede escudarse en la costumbre, el obrar lógico, ni en el instinto de supervivencia de sus trabajadores, para desatender la necesidad de adoptar medidas de prevención y protección de cara a la operación de la compañía; menos, cuando el riesgo que entraña la ejecución de las labores asignadas es, en sí mismo, de grandes proporciones, como extraer y transportar material pesado como arena y roca.

Consulte el fallo aquí:

CSJ-SCL-EXP2021-N73436-SL094_Sentencia_20210120